Luego, el viajero avanzará hacia el entorno de Notre Dame de la Dalbade, donde perviven varios palacetes más, para continuar por el entorno de la catedral y el museo de los Agustinos, de regreso hacia el centro.

En distintos puntos de la ciudad subsisten edificios religiosos de relativo interés. La catedral de Saint-Étienne tiene una curiosa forma, al no estar alineadas la nave abovedada y el ábside. Ambos son del XIII, aunque realizados con un intervalo de más de medio siglo.

Edificios civiles:
Por todo el casco viejo perduran algunas casas de entramados de madera y diversas grandes mansiones de relativa calidad, como los hotels de Bernuy, Astorg o d´Assézat, este ultimo una magnífica mansión del siglo XVI.
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