Prueba de ello es que el turista ocasional queda anestesiado de inmediato por lo que ve, por lo que escucha y, cómo no, por lo que huele. Todo cuanto se apercibe en derredor del pueblo encantado posee un toque mágico, casi fantástico. Es un país embrujado.
En los dos kilómetros que separan al pueblo de las cuevas, el hermoso paisaje que se divisa nos indica que el mar Cantábrico se bate cerca, tan sólo a unos kilómetros de distancia. Además, huele a hierba y se pueden contemplar magníficas vistas con las vacas paciendo tranquilamente por los campos aledaños.

Y es que el valle de Baztán y la muga con Urdax, dibujan un paraje casi virgen, frondoso, difuminado de tonalidades y contrastes de color verde azulado. Navarra Tiene encanto. Todos los pueblos de la Navarra húmeda son atractivos para el turismo, pues en ellos se mezclan el paisaje, el clima, la belleza y, en este caso particular, la brujería.
El pueblo de Zugarramurdi, por ejemplo, está situado en un lugar privilegiado, y los visitantes pueden disfrutar con la sobriedad de los caserones centenarios, a veces blasonados, y por supuesto muy bien cuidados. Y también, desde luego, de la magnífica iglesia de la Asunción, levantada en el siglo XVIII y parcialmente destruida por los franceses durante la guerra de la Independencia.
Cuentaviajes de Navarra embrujada |
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elena 16/8/07 |
Nuestra visita al pueblo de Zugarramurdi |
| Estuvimos este puente en ese pueblo mi marido, mi hijo de un año y yo y solo tengo que decir que el pueblo es muy bonito pero la gente nos trato fatal, no quisieros servirnos en ningun sitio tal vez porque somos de asturias y no somos ni bascos ni franceses, pues a ellos si que les atendian bien, lo que me parece de malas personas ya que encima ni agua le dieron a mi bebe. recomiendo que quien quiera ir que lleve viveres y agua a no ser,claro esta que sea vasco |
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Asun 18/8/07 |
Zugarramurdi y su entorno |
| Acabo de llegar de una excursión en el día por esa bella zona. Nos hemos quedado gratamente sorprendidos por todo su entorno, sus cuevas, museo, amén del exquisito trato recibido tanto en servicios de restaurantes como en guías de cuevas y museos. Gracias Navarra y País Vasco-francés. Prometemos volver. |
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María 28/8/07 |
sublime |
| Zugrramurdi es un lugar excepcional, en el cual se duerme de maravilla, se come mejor y, por supuesto, está embrujado. Muchas gracias a la señora Patricia Hernandorena, que nos dejo una cama para que mi hijo de dos años pudiese descansar después de que sufriese un pequeño mareo. |
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Antoni 18/9/07 |
encantado |
| Este fin de semana fuimos Fany y yo a este maravilloso lugar y quedamos fascinados por el paisaje, arquitectura, gentes, por cierto, a nosotros Si nos trataron bien y no somos ni vascos ni franceses, tal vez el problema no fueron los lugareños sino los visitantes. Animo a la gente a visitar este lugar tranquilo y apacible. |
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cristina 06/10/07 |
dia en zugarramurdi |
| Hace 8 años que visite Zugarramurdi, y he de decir que ese pueblo que me ha dejado marcada y lo tendre en mi recuerdo para siempre, es pueblo como dice el autor del relato es asi, es un pueblo con magia, yo ademas el dia que lo visite, era otoño, y coincido un dia que habia mucha niebla, total, que entre el lugar en si, las cuevas el pueblo y la niebla, parecia que estaba en un cuento, la gente del lugar tambien son bastantes peculiares, fue una grata esperiencia y nunca lo olvidare, y ese pueblo tiene algo de misterioso que no se puede explicar con palabras. Sólo los que han estado alli, lo saben. |
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GERMAN GONZALEZ-LUNA 17/12/07 |
visita a las cuevas |
| soy mexicano,y unos amigos de san adrian ,navarra .nos llevaron a ese lugar,la verdad quede asombrado,pues la cultura del lugar y el panorama tiene su encanto,subir por la parte trasera para salir es un sinfin de escaleras entre la vejetacion y es toda una aventura realizar esta visita,me parece que deberian visitarl las cuevas y los alrrededores pues es muy distinto de otros lugares del mundo que visite,quede francamente invitado a regresar a estos lugares de ensueño. |
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Calandria 10/7/08 |
pregunto sobre las cosas de allí |
| me parece fantastico este lugar, aun que todavía no haya ido seguramente este domingo voy con mi familia. me gustaría saber unas cuantas cosas por ejemplo :¿había brujas realmente, o eran mujeras un poco locas que creían ser brujas? y si no lo eran :¿por que las quemaron? no se si me explico muy bien ya que no soy de españa me gustaría< recibir una comtestacion :¿podrian publicarla? gacias y siento las molestias un saludo Calandria |
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Mario 14/4/09 |
Las brujas de Zugarramurdi |
| En 1608, Juan del Valle Alvarado llegó a Zugarramurdi comisionado por el Santo Oficio para investigar las denuncias de hechicería que se habían recibido. Tras una laboriosa recopilación de testimonios entre delatores, envidiosos, supersticiosos y gente que buscaba venganza por rencillas personales, la comisión que comandaba el inquisidor inculpó a trescientas personas, de las cuales cuarenta, las consideradas más peligrosas y culpables, serían trasladadas a la prisión de Logroño. Los reos, sometidos a torturas inimaginables, acababan confesando cualquier crimen del que se les acusara. Hasta el punto de que en el proceso de las brujas de Zugarramurdi, parte del tribunal no apoyó el auto de fe por entender que los actos que afirmaban haber cometido aquellos desgraciados eran tan increíbles que su confesión sólo podía haber sido arrancada en medio del delirio y la desesperación por acabar con el dolor de las torturas. El juicio de las brujas de Zugarramurdi se prolongó por espacio de dos años, hasta que finalmente once de los detenidos fueron condenados a muerte en la hoguera por los delitos de brujería, magia y superstición. En Logroño, el día 6 de noviembre de 1610, a primera hora de la mañana, salía una numerosísima y devota procesión encabezada por el estandarte de la Inquisición, seguido de gran cantidad de inquisidores, notarios y familias adineradas, todos ellos ricamente ataviados. Detrás, una multitud de monjes benedictinos, jesuitas y franciscanos, y cerrando la comitiva, dos dignidades de la Iglesia y el alguacil del Santo Oficio. Acercándose hasta un gran patíbulo instalado en la plaza, clavaron la Santa Cruz que presidiría las ejecuciones. Al amanecer del día siguiente, cincuenta y tres personas fueron sacadas y conducidas en fila hacia el cadalso. Llevaban un cirio entre las manos, la cabeza descubierta, escapularios y sambenitos. Seis de ellos, una soga al cuello. Detrás, cinco muñecos de madera y cinco ataúdes con restos mortales. Porque durante los dos años que duró el juicio, cinco inculpados fallecieron en la cárcel. Ni después de muertos se librarían de su castigo. Después de leer públicamente las sentencias, unos fueron desterrados, otros excomulgados, varios azotados y alguno absuelto. Los seis reos con la soga en el cuello, los cinco difuntos en sus ataudes y los muñecos que los caricaturizaban fueron atados a postes rodeados de leña y quemados en lo alto del cadalso. |