Debe su nombre a los estudiantes de la Sorbona, que habitaban en la zona en el medioevo y hablaban en latín.
Siempre fue zona identificada con la vida bohemia y atrevida. Se ubica en la orilla izquierda del Sena, junto a la Isla de la Cité.
Posee zonas características, como la pequeña Plaza St-Michel con la estatua de San Miguel dominando al dragón, ante la cual siempre hay ambiente juvenil.
En torno a la iglesia de St-Séverin, gótica, hay varias calles angostas de restaurantes populares, zona en la que abundan establecimientos griegos, con su gastronomía, colorido y música.
Más alejada del Sena está el Museo del Cluny, con ruinas galoromanas y una magnífica colección de obra del medievo.